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jueves, 8 de marzo de 2018
¡¡ NO ENTIENDO A MIS HIJOS !!
Si tú eres papá o mamá de hijos que nacieron después de 1980 debes usar con bastante frecuencia la frase "No entiendo a mis hijos" y también pensarás "Estoy fallando como papá o mamá" porque las cosas no están saliendo como tú llegaste a creer que funcionarían cuando tus hijos fueran adolescentes o jóvenes. En esta ocasión te quiero comentar algunos puntos al respecto, porque probablemente no estás teniendo en cuenta algunas cosas que suceden en la mentalidad de los jóvenes y de los adultos jóvenes que te afectan te guste o no.
Para irnos ubicando en la realidad actual necesitamos tener en cuenta dos términos que debes haber oído. Los sociólogos y a quienes trabajan en mercadotecnia les encanta manejar palabras exóticas para hacer que las cosas suenen más interesantes. El primer término es "millennials" y el segundo es "generación Z". En la categoría de "millennials" se agrupa a las personas nacidas entre 1980 y el año 2000 y en la "generación Z" los jóvenes nacidos entre el 2000 y el 2010. A estos jóvenes también se les llama "nativos digitales" queriendo decir que se les hace muy difícil comprender que el mundo pueda funcionar sin Internet y toda la tecnología de comunicación que existen en la actualidad.
Tú puedes ser un "millennial" y tus hijos ser "generación Z". Eso facilitaría un poco la relación tus hijos pero puede generar problemas con tus papás que no van a aprobar muchas cosas que harás al educar a tus hijos, porque si tus papás nacieron en los 50´tas o 60´tas pertenecerían a la generación que se llamó "baby boomers" que fueron educados con una mentalidad y valores muy diferentes a la de los millennials.
Y se han escrito muchos libros acerca de cual de esas generaciones eran mejores; sin embargo, como siempre sucede en este mundo, cada generación tiene sus cosas buenas y malas y el punto no es entrar en discusiones inútiles sobre quién está mejor. El punto es que si tienes hijos nacidos del 1980 a la fecha debes tener en cuenta que hay un juego nuevo, y tienes que aprender a jugarlo porque es el que te está tocando vivir con todas sus ventajas y desventajas. Te menciono a continuación algunas cosas que marcan una mentalidad diferente y que necesitas tener en cuenta al tratar con tus hijos:
Millennials
1.- Están fuertemente orientados al consumo ya que llegaron a ser adultos en la época de auge que hubo antes de las crisis actuales, que empezaron alrededor del 2010 en gran medida producidas por los cambios que se dieron a raíz del derrumbe de las torres gemelas en 2011 en Nueva York. Dado a esta mentalidad consumista las empresas han tenido que adaptar sus políticas de comercialización. Los millennials representan actualmente el 30% de la población latinoamericana y para el 2025 representarán el 70% de la fuerza laboral de acuerdo a un estudio de la Revista Forbes.
2.- Empiezan a ver la tecnología como una extensión de su propio cuerpo y de su vida diaria y prefieren el Internet a la televisión, por ejemplo. Están acostumbrados a hacer varias cosas al mismo tiempo (mentalidad multitasking) y pasan alrededor de 7 horas al día conectados a Internet.
3.- No les gusta los compromisos a largo plazo porque la movilidad es parte de su vida. No les interesa adquirir créditos, prefiriendo vivir en casa rentada que comprar una a crédito, por ejemplo. No son locos de las tarjetas de crédito y prefieren vivir en el día a día.
4.- Su entrada al mundo son los dispositivos móviles. La conectividad a Internet es esencial y alrededor del 40% reconocen que no conciben la vida sin un teléfono inteligente. Esto ha traído un desarrollo sin precedente en lo que llaman "aplicaciones" en el celular, pudiendo realizar todo tipo de actividades a través de ellas.
5.- Son muy sociables pero a través de las redes sociales más que con el contacto personal. Para ellos consultar, compartir y comentar en las redes sociales es una parte esencial de su vida social. Prefieren las redes sociales para interactuar con sus familiares en vivo y a todo color, sucediendo lo mismo con las empresas.
6.- Un estudio de la empresa ManPower, especializada en reclutamiento de personal, revela que los millennials no ven la jubilación como algo importante y se preparan para trabajar por y para ellos por todo el tiempo que puedan. El 20% de ellos se visualizan trabajando normalmente después de los 70 años de edad. En lugar de pensar en un solo trabajo le apuestan al desarrollo constante de competencias; el mejoramiento continuo es parte de su filosofía de vida, dándoles confianza que siempre podrán salir adelante por su capacidad de adaptación.
7.- Son críticos y exigentes. Una mala atención tiene en ellos consecuencias importantes en sus decisiones futuras al tratar con esas personas o empresas. En cuanto a las empresas piensan que deben prestar menos atención a los productos y poner más atención en la "experiencia de compra" que debe resultar motivante. Esperan un trato personalizado y que sus preferencias sean atendidas.
8.- Valoran el trabajo de equipo y prefieren compartir a poseer. Por eso valoran mucho la transparencia, la honestidad y el cuidado al medio ambiente. Dan mucha importancia a que las empresas sean socialmente responsables.
Generación Z
1.- Aprenden por cuenta propia. Les parece irrelevante ir a una universidad y seguir un plan de estudios por 4 o 5 años para obtener un titulo. El 33 por ciento aprende vía tutoriales en internet. Más del 20 por ciento lee en tablets y dispositivos. El 32 por ciento hace todas sus tareas y labores online.
2.- Crecieron en un contexto de incertidumbre, terrorismo, y cambios socio-políticos importantes como lo que sucede en Oriente medio y la reaparición del racismo. Viven en la realidad de la desintegración familiar y en la apertura hacia la homosexualidad y los cambios en la identidad de género. Son realistas, y muy creativos al buscar solución a los problemas que enfrentan. En las jóvenes el asunto de tener hijos y consagrarse como madres as algo totalmente irrelevante.
3.- Desean una vida laboral en donde la satisfacción personal es más importante que el ingreso económico; pudiéramos decir que trabajan para vivir y no viven para trabajar. Alrededor del 70% piensan no tener un jefe por lo que son más emprendedores. No están dispuestos a sacrificar su independencia por la seguridad de un sueldo seguro. Tienen un fuerte enfoque hacia el futuro.
4.- Están acostumbrados a trabajar con varios dispositivos electrónicos al mismo tiempo (a esto le dicen "multipantalla") entre computadora, tablet, teléfono, televisión, etc. Esto hace que su atención sea muy dispersa y tienen dificultad para enfocarse en una misma cosa por más de 15 segundos, ya que atienden varias cosas a la vez. Por si oyes el término, a ese tiempo que dedican a cada pantalla le llaman "landing page".
5.- Prefieren la privacidad en los medios electrónicos porque han aprendido los riesgos de compartir toda su información en Internet.
6.- Se comunican mejor con imágenes que con texto, y prefieren los medios electrónicos sobre el contacto personal. El concepto de familia no es lo más importante ya que anteponen su desarrollo personal al establecimiento de relaciones interpersonales prolongadas. La movilidad es algo totalmente natural en su mentalidad.
Cómo puedes ver las cosas han cambiado y si deseas buenas relaciones con tus hijos necesitas tener esto en cuenta. Para las personas de "juventud avanzada" muchas de estas cosas no sólo son raras, sino que están mal, porque nunca formaron parte de su sistema de creencias, y el día de hoy se enfrentan a una realidad que no entienden y que resulta muy atemorizante porque se dan cuenta que no pueden competir con esa nueva forma de ser.
Es importante recordar que en este planeta no sobreviven los más fuertes SINO LOS QUE SE ADAPTAN MEJOR, por lo que te recomendaría antes de juzgar o esconder la cabeza en la tierra como la avestruz de las caricaturas, aprender sobre estos asuntos antes de tomar decisiones precipitadas o basadas en el miedo o el orgullo. Si tus hijos tienen que elegir entre tú y sus modos de hacer las cosas, te aviso que tú vas a perder.
No se trata de que avales todo lo que hacen, se trata de aceptar esa nueva realidad como algo que te está tocando vivir, y a partir de esa aceptación buscar mantener una buena relación con tus hijos encontrando un equilibrio entre tus viejos modos y sus nuevos modos. Recuerda que los pleitos ni ganados son buenos. Como decía una viejita de Cúmpas: "antes como antes y ahora como ahora..."
miércoles, 9 de marzo de 2016
CONVIERTE TU DESIERTO EN VERGEL
Para la mayoría de las personas, por no decir todas, este asunto de vivir se nos está complicando mucho, al grado que eso que llamamos estrés se ha vuelto tan normal como lavarse los dientes. Ese estrés no es gratis y acaba pasando factura como serios problemas de salud, tanto físicos como psicológicos.
Si aspiramos a una vida que valga la pena vivirse tenemos que aplicarnos a fondo en este asunto de cambiar nuestra mentalidad y nuestros patrones de comportamiento, porque de lo contrario no va a quedar nada ni para Dios ni para el diablo. La vida moderna y sus presiones nos está convirtiendo en "desiertos" secos de afecto, de compañerismo, de alegría de vivir. La soledad, las adicciones, las enfermedades crónico degenerativas, el miedo y muchos otros inquilinos de la misma calaña están invadiendo nuestro espacio vital.
La buena noticia es que SI PODEMOS HACER ALGO AL RESPECTO. No podemos cambiar directamente el entorno y las circunstancias que vivimos en la sociedad, pero si podemos cambiar nuestro mundo personal; y en cierta medida, ese cambio puede ayudar a nuestro entorno. Pero tenemos que empezar por nosotros mismos.
Para hablar de como puedes empezar a hacer eso en tu mundo te preparé un video que puede darte ideas concretas al respecto, y te invito a verlo; sólo tomará 17 minutos.
Para ver el video has clic aquí
Que tengas excelente semana y Diosito bendiga
Si aspiramos a una vida que valga la pena vivirse tenemos que aplicarnos a fondo en este asunto de cambiar nuestra mentalidad y nuestros patrones de comportamiento, porque de lo contrario no va a quedar nada ni para Dios ni para el diablo. La vida moderna y sus presiones nos está convirtiendo en "desiertos" secos de afecto, de compañerismo, de alegría de vivir. La soledad, las adicciones, las enfermedades crónico degenerativas, el miedo y muchos otros inquilinos de la misma calaña están invadiendo nuestro espacio vital.
La buena noticia es que SI PODEMOS HACER ALGO AL RESPECTO. No podemos cambiar directamente el entorno y las circunstancias que vivimos en la sociedad, pero si podemos cambiar nuestro mundo personal; y en cierta medida, ese cambio puede ayudar a nuestro entorno. Pero tenemos que empezar por nosotros mismos.
Para hablar de como puedes empezar a hacer eso en tu mundo te preparé un video que puede darte ideas concretas al respecto, y te invito a verlo; sólo tomará 17 minutos.
Para ver el video has clic aquí
lunes, 14 de diciembre de 2015
LA CULTURA DE LOS OBJETOS VS. LA CULTURA DE LOS SUJETOS
¿Has
visto las noticias últimamente? Pareciera que los humanos nos hemos
puesto fecha límite para terminar de auto-destruirnos. Guerra,
terrorismo, corrupción, opresión, narcotrafico, son palabras que
suenan tan «de la vida diaria» como trabajo, suegra ó pelota.
El
precio que estamos pagando por eso que llamamos “progreso” es que
estamos perdiendo nuestro valor como personas, para convertirnos en
máquinas de producir dinero para pagar un montón de cosas que no
necesitamos, pero que «es indispensable tener». Nuestro valor ahora
depende de nuestra capacidad de producir; ahora “somos” lo que
los contadores llaman un “activo”, por lo que nuestro valor se
mide por la cuenta de cheques y por las cosas que poseemos.
Tristemente,
tal vez inconscientemente, otros dicen que inevitablemente, hemos
pasado de la “cultura de los sujetos” a la “cultura de los
objetos” en la cual amamos las cosas y usamos a las personas.
También se llama a la cultura de los objetos la “cultura de la
muerte” porque fomenta, aunque no abiertamente, todavía, la muerte
de todos aquellos sujetos que resultan una carga a la “productividad”
de la sociedad.
El
problema es ¿Quién decide que personas viven y que personas mueren?
En la realidad deciden aquellas personas que concentran el poder, y
para ellos la prioridad es mantener ese poder; el valor de la vida
humana es algo secundario y “utilizable” de acuerdo a esos
intereses particulares. Siria es un buen ejemplo, y como ese ha habido
muchos en el pasado; la suegra que destruye la familia del hijo por
el afán de seguir manipulando; el esposo que utiliza el miedo y la
violencia para tener «súbditos» en lugar de familia.
La
“cultura de los objetos” ya está poniendo a los “sujetos” al servicio
de la economía y del poder utilizándolos como «animales de carga»
para que lleven en sus espaldas el peso del progreso. ¿Habrá
posibilidad alguna de invertir la forma como las cosas ya están
funcionando actualmente?, produciendo la desigualdad que acabará
destruyendo a la raza humana. ¿Te gustaría ver a tus hijos e hijas
explotados, infelices y «desechables» en nombre del progreso?, ¿Qué
no sería mejor verlos disfrutando el progreso gracias al surgimiento
de una nueva sociedad más equitativa y justa?
Si
te sorprendes a ti mismo pensando: “Mario es ingenuo, soñador e
infantil, porque es imposible vivir en la realidad con esa
mentalidad. La realidad es que el que pega primero pega dos veces”
quisiera que cayeras en cuenta que es precisamente esa «incapacidad
de creer que es posible» es lo que está haciendo el cambio
imposible. ¡Por supuesto que es posible hacer el cambio! Si quieres
una prueba ve lo que ha pasado en la Comunidad Económica Europea en
los últimos 10 años. Quince países con grandes
diferencias étnicas, de lenguaje, de religión, con economías
desiguales, son capaces de trabajar juntos y hacer los cambios para
integrarse a la CEE.
También
podrías estar pensando: “¡Eso del amor al prójimo no es mi
bronca!...ahí se la echan”. Por supuesto que es tu bronca, no
porque tú seas responsable de haber causado la mentalidad de
opresión, sino porque a ti también te afecta. Te afecta en tu
negocio porque los empleados te robarán hasta cansarse, te afecta en
tu casa porque tu pareja, en lugar de buscar una solución a los
problemas, prefiere ponerte cuernos. Te afecta con tus hijos porque
te verán como proveedor(a) o gato(a) y cuando ya no les sirvas
serás “desechado” de acuerdo a la «cultura de los objetos». Y
podemos seguir con la suegra, con los vecinos, con el Gobierno, etc.
etc. Como puedes ver a todos nos afecta de una manera muy directa.
Yo
te invitaría a asumir la responsabilidad personal que te toca en
este asunto porque sólo así podremos cambiar la responsabilidad
social. La «cultura de los sujetos», en donde las personas,
incluyéndote a ti mismo, son más importantes que las cosas, produce
mejor calidad de vida porque al respetar a las otras personas tenemos
amigos en lugar de enemigos. Entonces podemos trabajar en equipo y
construir mejores carreteras, casas y carros y
los podemos disfrutar.
La “cultura de los sujetos”, sin llegar a los extremos de una
codependencia enfermiza, además de buenas relaciones interpersonales
también produce riqueza material, con la diferencia que la riqueza
sirve para mejorar la calidad de vida de los involucrados. Esto es lo
que sucede en los países más desarrollados, quienes tienen mejor
distribución de su riqueza y cada vez son más ricos.
Los
mexicanos, incluyéndonos todos, debemos cambiar nuestra mentalidad
orientándola hacia el desarrollo de una personalidad más segura de
nosotros mismos, menos influenciable por «el que dirán»; menos
temerosa de asumir la responsabilidad de nuestras vidas. En esos
términos las cosas serían mucho más sencillas y al guardar el
equilibrio entre nuestro derecho a estar bien y el derecho de otros a
estar bien podríamos progresar sobre bases más sólidas y
permanentes. Hoy más que nunca es importante tener presente la frase
de Don Benito Juárez: “El respeto al derecho ajeno es la paz”...
y yo agregaría “... y la prosperidad duradera”.
Y si tú no eres
mucho de pensar en Benito Juárez y en el amor, te la voy a poner de
otro modo: Prácticamente todo lo que necesitas para ser feliz ya
existe; ya existe el dinero, el afecto de tu pareja e hijos, la
aceptación y el reconocimiento de otras personas, ya existen los
buenos amigos, la música, la lancha bonita que siempre has querido
comprar, etc. Pero es importante que caigas en cuenta de una cosa:
todas esas «buenas cosas de la vida» que tú quisieras sólo te
pueden llegar a través de otras personas.
Cuando
vives de acuerdo a la “cultura de los objetos” abusarás de esas
personas que «tienen lo que tú necesitas para ser feliz» y las
otras personas te vamos a «nominar» para sacarte de nuestras vidas
porque sólo las personas enfermizas y con baja autoestima toleran
los abusos y malos tratos. Si funcionas en base a la «cultura de los
sujetos» respetarás más a quienes tienen lo que tú necesitas y
esas otras personas con gusto te darán esos “bienes” materiales,
y psicológicos que necesitas para disfrutar la vida. Medita al
respecto y verás que la “cultura de los sujetos” es mejor que la
“cultura de los objetos”.
Necesitamos
hacer ver, CON NUESTRAS ACCIONES, a quienes nos rodean, que los
valores de la comprensión mutua, de la honestidad, de la empatía,
de la justicia social son valores ACTUALES, que pueden funcionar
mejor que los que se están fomentando a través de los medios de
comunicación. Ideas como “el que no tranza no avanza” son
fórmulas que garantizan el fracaso, la ineficiencia, la separación
de quienes nos rodean. Son fórmulas que garantizan nuestra debilidad
y nuestra incapacidad de trabajar en equipo buscando el bienestar
común. Son fórmulas que garantizan que personas de otros países
terminen controlando nuestras vidas, nuestra economía… nuestro
futuro.
Ojalá
que tengas un poco de conciencia sobre estas cosas que estamos
mencionando para que en el ambiente donde te desenvuelves puedas
hacer algo para que las otras personas no se dejen llevar tan
fácilmente por el espejismo de la modernidad, de lo “light”, de
los logros sin esfuerzo a costa de exprimir a otros. México, como
país se nos está yendo de las manos. Si seguimos así nuestros
hijos y nietos serán “colonizados” nuevamente por ideologías
cada vez más mercantilistas, en donde lo único importante será el
dinero obtenido a cualquier precio.
Ese
es el postulado principal de la “cultura de los objetos”: dinero
para adquirir lo que sea al precio que sea. En el planeta Tierra tal
vez seamos la única especie que tiene la capacidad de destruirse a
sí misma, y lo estamos logrando en nombre del “progreso”, de “la
modernidad”. Recuerda que tú también eres parte de este planeta y
serás afectado por todo este cambio loco hacia el suicidio
colectivo. Debes “despertar” de ese sueño de conformismo e
indiferencia antes de que sea demasiado tarde. Solo cambiando en lo
individual podremos cambiar en lo colectivo, y al paso que vamos no
queda mucho tiempo.
Los
científicos nos están diciendo a gritos que, por el cambio
climático que estamos provocando, las cosas se van a poner cada vez
peor. El agua será el próximo “motivo de guerra” entre los
países. Así como estamos destruyendo «nuestra casa» también nos
estamos destruyendo a nosotros mismos a través de una mentalidad
orientada hacia «los objetos» en lugar de hacia «los sujetos».
Pregúntate a ti mismo que estás haciendo al respecto de todo esto,
y si la respuesta es algo como: “poco o nada” por favor
recapacita ahora que todavía queda un poco de tiempo. Por favor
asume la responsabilidad que te toca y trata de hacer tu parte para
que este mundo sea más equitativo, más justo, y sobre todo, más
humano. De no hacerlo tú también serás una víctima de este
proceso auto destructivo. Tal vez tú no lo iniciaste pero acabarás
pagando «la factura»… Eso no sería bueno para nadie.
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